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SELECCIÓN DE POEMAS / José Luis Mejía / n°4



Contenido

PRESENTACION
SIEMPRE HACIA EL SUR
4. Como una flor vacía no doy fruto...
6.Hay en el comedor sueños perdidos...
8.Es domingo en mis uñas y en mis dedos...
10.Construyo un puente para tu venida...
PALABRAS QUE NADA DICEN
3.Viene la pena en mareas...
4.Caminante sin camino...
17.Un amor hecho de trigo...
20.Y nada más que la tinta...
ARLEQUÍN Y ASCETA
AQUELLA QUE LUCE GUANTES
5.No recuerdo otro lugar...
6.Mano con mano hermanadas...
19.A nadie con más respeto...
20.Nada tengo pero tengo...
VOLVER... ¿Y PARA QUÉ?
2.Si voy andando fábulas y montes...
3.Hay distancias que nunca son distancia...
11.Mi padre me enseñó que la esperanza...
12.Escribo porque soy simiente y barro...
Y SIN EMBARGO...
ENCIMA
LA LLUVIA
SIN INSTANTES
GAVIOTA Y MAR
SI LO CRUZAS
CAE LA TARDE
NEGRA MARIPOSA
MARIPOSA BLANCA
YO QUISE QUERER AL MUNDO
GALLO VIEJO
VAMOS JUNTOS




PRESENTACION

JOSE LUIS MEJIA HUAMAN (Lima-Perú, 1969)

Tiene en preparación la tesis "Manuel González-Prada y la renovación de la poesía en el Perú", la que sustentará para alcanzar el grado académico de Magister en Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima. En la misma Universidad de San Marcos obtuvo, en 1993, el grado de Bachiller en Derecho y Ciencias Políticas. Estudió en el colegio Nuestra Señora del Carmen, «Carmelitas», de Lima. Ha dictado los cursos de Metodología del Estudio, Historia del Perú, Historia Universal y Literatura.

Ha sido publicado en diferentes diarios y revistas del Perú como del extranjero. Sus poesías han aparecido en Alma Matinal, La Tortuga Ecuestre, Zorros de Arriba, Estación Com-partida y Gemación de Perú; Página Literaria y Nosotros y la Cultura de Uruguay; Pensamiento, Puerto Norte y Sur, Nuevas Páginas, Carta Lírica, el Diario de las Américas y la Gaceta Lírica de Estados Unidos; Balandros y Correo de la Poesía de Chile; Arboleda, Estrella del Sur, La Gaceta de Arroyomolinos y Pluma Libre y Desigual de España. Ha sido incluido en los libros La Generación del Noventa (Lima, Biblioteca Nacional del Perú, 1996) de Santiago Risso y Los besos incrustados en la arena (Antología del II Encuentro Internacional de Poetas, Lima, Casa del Poeta Peruano, Ediciones Maribelina Nº28, 1996) de José Guillermo Vargas.

Desde abril de 1993 es editor y director de la revista «Poetas En Busca de Editor», de la cual han aparecido treinta y un números; es, a su vez, editor de la "Colección Luciérnaga", en cuyo cuarto número se publica esta Selección de Poemas, que incluye material de tres de sus poemarios inéditos, Para Atrapar Una Luciérnaga Amarilla, Por esos días y Por seguir la tradición.


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SIEMPRE HACIA EL SUR

4.
Como una flor vacía no doy fruto
como pan sin migaja no alimento 
como pájaro herido por el viento
me desbarranco más cada minuto.

Esta noche la noche viste luto
no hay Luna que custodie el firmamento
se enrarecen el aire y el aliento
y sólo me enveneno si disfruto.

El arco sin el iris -sin colores-
sin pétalo la flor -sin mar la playa-
la mariposa inmensa y los dolores.

El punto el paso el péndulo la raya
la madre el sol la sal los impostores
y siempre -siempre tú- por donde vaya.

6.
Hay en el comedor sueños perdidos

en la cocina hay hambre y en la sala
una alfombra que piensa y que resbala
en el gran carrusel de los vestidos.

Empiezo por los techos abatidos
por la blanca pared que me acorrala
por el oscuro suelo que me jala
al corredor sin fin de tus sentidos.

Hay una luz inmensa si me esperas.
Navego por tu sed si me acompañas.
En mi cuerpo germinan tus fronteras.

Empiezo a deshacer mis telarañas.
Empiezo a cabalgar en tus riberas.
Empiezo a sonreír cuando me extrañas.

8.
«Fue domingo en las claras orejas de mi burro...»
(César Vallejo)

Es domingo en mis uñas y en mis dedos
en el perro que duerme y en mi cama
en el bosque de olivos y en la rama
donde cuelgan mis labios y tus miedos.

Es domingo en la sangre y sus viñedos
en el vino de Dios que se derrama
en el sermón del cura y en el drama
de hostias y culpas y ánimas y credos.

Es domingo en mi reja y en mi ceja
en mi estómago frágil y en mi silla
en tu pisada que jamás me deja.

Es domingo en mi barro y en mi arcilla
en mi risa en mi cólera en mi queja
en tu estrella del Sur que piensa y brilla.

10.
Construyo un puente para tu venida
en el agua infinita de la espera
en el solo rincón donde la fiera
está de tanta flor como dormida.

Camino entre mis llagas y tu herida
piso tus nieves por salvar mi hoguera
y en tus cajones busco la manera
de cosechar la fe que no se olvida.

Hay una torre.  Hay un crucifijo.
Hay un alfil un mar y un bucanero.
Hay ocho tentaciones y un cobijo.

Un martillo una espada y un herrero.
Un sabor un saber un acertijo.
Un resto de la aurora en que te quiero.

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PALABRAS QUE NADA DICEN «Pero ésta no es una historia sino veinte palabras que nada dicen.» (Washington Delgado) 3. Viene la pena en mareas viene la rabia a caballo viene tu voz si me callo y escucho aunque no lo creas. Me extravío en las tareas de forjar este metal y me quemo con la cal de tu silencio perdido y entre el grito y el olvido soy distancia y mineral. 4. Caminante sin camino inútil tantas fatigas en las tiendas enemigas no hay posada ni buen vino. Peregrina el peregrino el viento borra sus huellas y las mujeres más bellas se arrugan y se deshacen todos mueren todos nacen todos menos las estrellas. 17. Un amor hecho de trigo hecho de espuma y moliendas un amor entre contiendas sin demanda sin abrigo. Un millonario mendigo que se aferra a tu costado un bergantín encallado en las arenas del miedo un toro negro en el ruedo un torero desarmado. 20. Y nada más que la tinta no tiene lo que le pido ni la palabra el sonido para marcarte distinta. Por tu seda por mi cinta por el sitio en que te espero por tu mano el vertedero donde bebe mi esperanza porque un suspiro me alcanza para decir que te quiero.

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ARLEQUÍN Y ASCETA Tengo la soledad de las estrellas... Trasunto soledad en mis caminos hago mi nido al borde de los montes no tengo amigos santos ni asesinos. Voy persiguiendo abismos y horizontes como viejo ladrón entre las sombras escondo multitud de polizontes. Mis huellas en la arena o las alfombras no tienen ni han tenido compañía (ya veo que ni ríes ni te asombras...). No busco ni el placer ni la alegría ni el castillo ni el dios ni la princesa ni el dragón ni la espada ni la arpía. Todos encuentran pan sobre mi mesa abrigo y protección bajo mi techo y un beso de ternura quien me besa. Sé que el camino es áspero y estrecho sé que no abundan manantial ni trigo sé que los buitres viven al acecho. No pido credenciales al amigo no sé de la piedad con los traidores ni explico por qué voy por donde sigo. Si tengo un alma es llena de colores si tengo un corazón es extranjero si tengo una caricia son las flores. Tan sólo el mar es noble y verdadero (en él mi padre como vieja historia navega capitán y marinero...). Hace diez años desprecié la gloria y me vestí de polvo y de cometa sin nombre sin razón y sin memoria. He fracasado de arlequín y asceta de sabio de ladrón de amable y malo de encantador de amante y de poeta. Te ofrezco estas miserias de regalo: mi verso gris mi falta de talento mi lástima mi pie cuando resbalo mi terca fe mi pérdida mi intento...

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AQUELLA QUE LUCE GUANTES «Y escribe siete poemas en el ala de las luciérnagas Aquella que luce guantes de encaje nocturnal Y las medias de seda bordadas con helechos o azucenas...» (Margarita Kurt) 5. No recuerdo otro lugar por donde fuera mi labio tan inocente tan sabio tan brillante tan Altar. Jamás he vuelto a tocar la fe de tanta inocencia tanto fuego tanta urgencia tanta pureza tan pura tanta salvaje dulzura tanta decente indecencia. 6. Mano con mano hermanadas en la eternidad del rito labio con labio lo escrito en tus estancias tomadas. Dos violencias delicadas dos palomas descubiertas playas anchas y desiertas simas que labra mi boca tanto sol que me provoca abrir mis manos abiertas. 19. A nadie con más respeto he tocado y retocado a nadie más he probado con más unción y más quieto. Te regalé mi secreto bebí tu néctar divino toqué tu fondo marino besé tu mayor altura y descansé en tu figura y me sacié en tu camino. 20. Nada tengo pero tengo y nadie soy pero soy. Si de tus labios me voy hasta tus labios me vengo. Recordando me entretengo con esperanza y sin fe. Yo soy el ciego que ve el que sabe pero calla el que perdió la batalla y sigue muerto de pie.

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VOLVER... ¿Y PARA QUÉ? 2. Si voy andando fábulas y montes recorro tus poblados y sus cumbres adivino tus miedos y distancias busco el eco sonido de tus luces. Piso muertos y piedras y silencios y las ocho miserias que nos unen y los ocho setiembres postergados a fuerza de ciudades y derrumbes. La audacia no me sirve en el desierto no me sirven ni culpas ni virtudes ni el muñeco de trapo ni el misterio. No quiero que te sientes ni acostumbres no quiero un nombre archivo del recuerdo no quiero que otras manos te desnuden. 3. Hay distancias que nunca son distancia hay auroras que son atardeceres hay caricias que son como pinceles y pinceles que saben a palabra. Una mano dormida que en tu vientre despierta tu mujer y tu ventana tus láminas de oro tu cuchara y tu boca sin lenguas y sin diente. Algo nace en la flor de invernadero algo se muere en el jardín de Dios algo se pierde sin salir del pecho. De nuevo las cenizas y el alcohol de nuevo somos leña para el fuego y la historia vulgar de una canción. 11. Mi padre me enseñó que la esperanza nos ayuda a vivir y nos levanta nos llena de Luciérnagas el cuerpo y disipa las nubes y el secreto. Mi padre me enseñó que la sonrisa ni ofende ni maltrata ni lastima libra del llanto salva de la pena y es bálsamo y es cura y es defensa. Mi padre me enseñó que el Sur existe y que la Luna llena me persigue y que ser verdadero es lo que importa. Mi padre me enseñó que entre la sombra la amistad y el cariño son el fuego. Mi padre me enseñó que amar es bueno. 12. «Porque la muerte porque apenas porque más: porque algún día porque todos porque quizás...» (Oscar Hanh) Escribo porque soy simiente y barro porque mi padre vive en las mareas porque nunca son muchas las tristezas por mi fe por mi Luna por mi paso. Escribo por mi madre y mis hermanos porque nunca saldrán de tanta ausencia por la sed por el vino por la pena por el viento que lleva mis naufragios. Escribo por estar y no morirme por la palabra y todo su misterio por todo lo que tiembla y lo que vive. Escribo porque busco y porque espero. Escribo porque el verso me persigue. Escribo porque sepas que te quiero.



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Y SIN EMBARGO...

Y sin embargo te mantienes intacta, y sin embargo vivo.

Quién sabe si a golpe de rutina te moleste o moleste tu imagen o te borre o me borre la marca que escribimos; quién sabe si el rencor se vuelva frustración y desaliento y Luna y sombra y soledad y olvido; quién sabe si quebraron los cristales para que nunca extrañes lo que fuimos, para que alumbres otros horizontes, otros labios, otros días sin nombre, otras edades y otros acertijos.

Yo no puedo decir que te conozco o sé de tus espacios, que es lo mismo, sólo sé de tu rastro, de tu planta, de tu gesto sin mancha ni arquetipo, sólo sé que persigo tus verdades, que nunca mi verano será el mismo, que estoy por una letra equivocado y por una palabra mal vestido, que vive la Luciérnaga en el pozo, mientras la Luna calla porque digo.

Insisto, en nada te conozco, no tengo tu silencio ni tu frío, ni el humo que dibuja tus fantasmas, ni los ocho setiembres que repito, ni el abrazo, con todo lo que sobra, ni la puerta, con todo lo que abrimos, ni lo que ignora el tiempo y lo que callo, ni lo que doy sin letras cuando escribo, ni la postal, ni el sello, ni la carta, ni el nombre que se esconde en este libro, ni la seca ansiedad de nuestros muertos, ni la sola razón de nuestro juicio.

En nada te conozco, sin embargo, estamos en el mismo laberinto, en el mismo rincón donde empezamos y con los mismos fuegos que encendimos.


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ENCIMA

Corrió
como la saeta
como quien salva la vida
corrió
tan desesperado
buscando alcanzar la cima
corrió
corrió   como nadie
aunque sangraba la herida
corrió
pero nunca supo 
que la muerte le iba encima.

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LA LLUVIA Cesó la lluvia los truenos se callaron los rayos no se agitan encendidos la tormenta con todos sus bramidos se ha marchado. Cesó la lluvia las nubes se alejaron el sol mostró sus rayos refulgentes y su imponente estruendo las corrientes han calmado. Cesó la lluvia los pájaros cantaron inundaron el monte de alegría las rosas más hermosas florecían relucientes. Cesó la lluvia y todos olvidaron los bosques arrasados destruidos los pobres animales sus aullidos y sus muertes.

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SIN INSTANTES Herido pero sin sangre culpable pero inocente complicada y simplemente miserable. Cubierto con lo que queda cuando ya no queda nada fiera voz triste mirada grandes penas. Vencido sin atenuantes ausentes piedras y lanza sin fuerza sin esperanza sin instantes.

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GAVIOTA Y MAR Sopla el viento en el mar y tempestuoso el océano se yergue cual gigante y la playa golpea tan constante que ha vuelto arena un espigón rocoso. El mar es un arcano fabuloso que guarda los secretos del amante que impulsa a la gaviota que razante busca alimento en vuelo peligroso. La gaviota y el mar son compañeros ella es toda dulzura y él es fuerte ella aletea con vigor ligero él es enorme él es imponente y son amantes son aventureros y en cada beso juegan con la muerte.

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SI LO CRUZAS Corre corre sin descanso corre que el puente está cerca no te rindas no te entregues no sometas la cabeza. Sigue rápido corriendo confía en tu fortaleza que no puedan darte alcance los que matan lo que sueñas. Que no logren capturarte y que jamás te sometan no rindas nunca la espada atraviesa la maleza. Abre trocha entre los bosques rompe todas las barreras que no vayan a vencerte ni tropieces en las piedras. No hagas caso al que te jure que serán mayores penas las que tengas si te atreves a levantar tu bandera. No hagas caso al que amenaza al que nos da la tristeza al que quiere que tu vida se quede por siempre a medias. No renuncies a la lucha ni a mirar en las estrellas esa chispa que te guía y te salva y te refuerza. Corre corre sin descanso corre que el puente está cerca si lo cruzas yo te salvo yo te doy lo que tú quieras si lo cruzas vida mía ya no hay nadie que nos venza.

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CAE LA TARDE Ruge el volcán y vomitando muerte al fuerte y al cobarde los calcina. Cae la tarde. Es sangre el horizonte del monte ya no queda ni la sombra. Son muchos los testigos que te acusan (la blusa se rebela entre tus pechos). Insisto. Cae la tarde. Hay un halcón -herido y moribundo- (hay un balcón donde jamás te encuentro). Qué importa lo que digan tu sangre me envenena y tu veneno es bálsamo que alivia con una pizca de terror y pena.

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NEGRA MARIPOSA Tiende sus alas remueve el viento trae las tristezas de tiempo en tiempo. Tiene tejido sobre su cuerpo sólo una frase: llegó el momento. Vive de muerte vive de miedo tiene su nido en el cementerio. Sabe que viene sabe que espero sabe que busco su color negro.

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MARIPOSA BLANCA Trae armonía tiene en sus alas todo el misterio de la esperanza. Tiene una herida tiene una hermana tiene una lucha que nunca acaba. Vive en la vida de los que avanzan tiene su nido dentro del alma. Sabe que espero cada mañana ver en mis penas sus alas blancas.

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YO QUISE QUERER AL MUNDO Y me persiguen, ¡traidores! Siempre fueron sin entrañas, Les espanta mis hazañas Que no son sino rencores. ¿Dónde están mis defensores? Para mí, nadie es clemente: nadie piensa, nadie siente, ¡Quieren matarme, ¡en buena hora! Que me maten si es la hora pero mátenme de frente! «El Canto de Luis Pardo» ABELARDO GAMARRA, «El Tunante» (Huamachuco, 1852 - Lima, 1924) Yo quise querer al mundo y el mundo no me dejó en su infamia me arrojó al chiquero más inmundo. Pero así de lo profundo salen mis versos cantores así cultivo mis flores en medio de los pantanos y se amargan los gusanos y me persiguen traidores. No les agrada mi canto ni mi sencilla bravura les espanta la dulzura con que sereno mi llanto. Es tanto mi amor es tanto que se malgastan sus mañas ante insultos y patrañas mis gestos son más amables que sé que esos miserables siempre fueron sin entrañas. Cómo les duele mi risa mi no dejarme vencer cómo me quisieran ver abatido por la brisa. Voy caminando sin prisa voy pisoteando alimañas entre montes y cabañas voy escribiendo mi historia que a los bandidos sin gloria les espanta mis hazañas. En su loca fantasía en su envidia limosnera dicen que soy la pantera el alacrán la jauría. Dicen que soy la insanía y la pena y los dolores afirman los impostores que soy lo más repugnante pero comprendo al instante que no son sino rencores. Algunos quieren creer lo que se dice de mí dicen «yo también lo vi antes de echarse a correr...» No me puede entristecer tanta bajeza señores muchos saben mis honores aunque se callan ahora ¿dónde está la que me adora...? ¿dónde están mis defensores? ¿Dónde están los que juraron eterna y pura amistad? ¿En dónde está la verdad? ¿En qué sitio la olvidaron? ¿Dónde están los que apostaron por mí tan airadamente? ¿Es que no queda un decente que se juegue por entero? Para mí nadie es sincero. Para mí nadie es clemente. Nadie se encuentra a la altura del lugar ni del momento todos son resentimiento arrogancia y amargura. Hoy campea la impostura hoy nadie mira de frente resulta que de repente estamos como perdidos nadie escucha los quejidos nadie piensa nadie siente. Y los que vamos porfiados al paso que nos agrada caemos en la emboscada de mediocres fracasados. Están echados los dados y la suerte no demora la Muerte la gran señora tiene todo lo que es mío quieren matarme ¡me río! quieren matarme ¡en buena hora! Que me maten con acero con el filo de una espada quiero sentir la estocada quiero saber que me muero. Quiero ver al mensajero de la muerte que me adora si la vida me devora si no tengo salvación que me maten sin perdón que me maten si es la hora. Pero mírenme a los ojos quiero morir como un hombre quiero que el mundo se asombre cuando vea mis despojos. Morir bajo tintes rojos de atardecer imponente morir matando al valiente que se crea mi asesino mátenme que es mi destino pero mátenme de frente.

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GALLO VIEJO Que soy un gallazo fiero de aquellos de vez en cuando que quieren vivir venciendo o se han de morir matando. CHABUCA GRANDA Desde chico me enseñaron a pelear por lo que es mío con orgullo y señorío como gallo me criaron. Desde siempre me indicaron cuál era el mejor sendero luchar por ser el primero avanzando siempre al frente y que se entere la gente que soy un gallazo fiero. Viejo gallo de pelea que con cualquiera se faja gallo de pico y navaja que mata cuando golpea. Gallo liso que aletea un kikiriqui cantando en la riña llevo el mando y me juego por entero soy un gallo pendenciero de aquellos de vez en cuando. Me gusta andar por la tierra sin guardia ni comitiva me gusta ser ave altiva que no se escapa a la guerra. Ni me asusta ni me aterra el huracán y su estruendo ni me alquilo ni me vendo y desprecio a los traidores yo soy de los burladores que quieren vivir venciendo. No entrego mi dignidad mi orgullo no es mercancía y no me imagino el día que no tenga libertad. Por el campo y la ciudad vago sin rumbo ni bando y en la lucha siempre ando midiéndome con halcones soy de los que son campeones o se han de morir matando.

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VAMOS JUNTOS Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en calle codo a codo somos mucho más que dos. MARIO BENEDETTI No te quiero por tu cara aunque sé que eres hermosa no te quiero por la rosa de tu sonrisa tan clara. Así tu vuelo llegara hasta la altura de Dios no te amara más a vos de lo que te amo princesa no te quiero por promesa si te quiero es porque sos. Eres todo lo que quiero todo lo que yo he buscado eres mi bien más preciado eres mi escudo de acero. Mi sitio más placentero tan sólo en ti me acomodo tú me arrebatas del lodo y atiendes lo que te diga eres mi mejor amiga mi amor mi cómplice y todo. Vamos juntos de la mano haciendo nuestro camino contigo soy peregrino soy trotamundo y gitano. Conoces de mi pantano cada sendero y recodo sólo contigo hallo el modo de agotar cada segundo caminando por el mundo y en la calle codo a codo. Somos toda una brigada de creyentes en la vida somos fuertes en la herida el amor es nuestra espada. Me perdería en la nada si me dijeras adiós porque tan sólo en tu voz puedo decir lo que siento somos alma y pensamiento somos mucho más que dos.



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