Ir a: [ virtuales ] [ impresas ] [ luciérnaga ] [ cadelpo ]


PEBdE, Número TREINTA Y UNO, julio-setiembre 1996

La cita, PEDRO MARDONES BARRIENTOS "Ines o la llave"
ATENCION
CHILE, UN PAÍS DE POESÍA por Pedro Mardones Barrientos
David Valjalo (Iquique, 1924)
EL POETA ASESINADO
Julio Piñones Lizama (Antofagasta, 1946)
ESTA NOITI, EU QUERIA QUE O MUNDO ACABASSI
Omar Monroy Lopez (Barquito, 1959)
TRISTEZA DE TARDE
ASUNTO SECRETO
Victoria Sfeir Giacaman (La Serena, 1950)
ESTA MUJER
GESTO DE UNAS MANOS
Azucena Caballero Herrera (San Felipe, 1933)
TATUAJE
MI PADRE
OSCURO TRANSITO
Pablo Cassi Estay (Putaendo, 1951)
TU PROJIMO INEVITABLE
NO TODOS SEREMOS HUESPEDES
Ana Maria Julio (Artificio, La Calera, 1956)
DE NADA ME ARREPIENTO
EQUINOCCION DE PRIMAVERA
Silvia Lopez Robledo (Quintero, 1942)
MUSA ARGENTE
VERBO
Ximena Adriasola (Santiago, 1930)
PARA SER FELIZ BASTA UNA HOJA
PARAISO DE LEYENDAS
Antonio Campaña (Santiago, 1922)
VOLVERE A LA LLUVIA
Juan Antonio Massone Del Campo (Santiago, 1950)
HASTA MUY PRONTO
TELEGRAMA
Lucia Aguirre Del Real (Santa Cruz, 1922)
VOY A VESTIRME HOY DIA DE DOMINGO
Jose Vargas Badilla (Codegua, 1918)
CUANDO YO TE CONOCI
Emma Jauch (Constitución, 1915)
LA COSECHA
Gabriel Rodriguez Bustos (Talca, 1951)
DECLARACION
Amanda Fuller B. (Chillán, 1945)
LECCION SIMPLE
SINTESIS
Margarita Kurt Fonseca (Concepción, 1937)
NADIE QUIERE EL HILO AZUL DE LA EXISTENCIA
Edmundo Herrera (Renaico, 1929)
VALPARAISO NUPCIAL
Eugenio Garcia-Diaz (Carahue, 1930)
JAZMINES DE SAN FELIPE
Marino Muñoz Lagos (Mulchén, 1925)
NUESTRAS MANOS
Delia Dominguez (Osorno, 1931)
PIDO QUE VUELVA MI ANGEL
Mario Contreras Vega (Coyhaique, 1947)
SOPLA EL VIENTO POR LAS CALLES
OFICIO
Silvestre Fugellie Mulcahy (Punta Arenas, 1923)
LLUVIA EN LA CASONA





INES O LA LLAVE

Entra en mi corazón.  Tú eres la llave.
Hace ya muchos días que nadie barre
ni limpia las telarañas ni ordena el aire.
Como un vidrio, la soledad se estremece en tu llegada.
La primavera viene.  Viene contigo.  Viene y cae
en profundas galerías de silencio.
Mientras tiembla corteza de mis manos
y algo tiende a libertarse.
Por un día quebrado entró tu amor una tarde.
Ahora, Tú eres la llave.
Aquí está cuanto ignoras.  Ahí lo que tú sabes.
En el huerto marchito y olvidado
encontrarás algunos árboles,
ahuyenta con tu mirada las hojas que no caen...
En el cuenco de tus manos, bébeme.  Sáciame...
que algo está naciendo en tus pupilas
cuando el olvido y mi dolor te nombran.

INES, Tú eres la llave.

Sobre mi noche de luciérnagas sin rumbo,
sobre mi espejo de rotas imágenes,
sobre todo cuanto inventan mis palabras,
sobre el brocal que se ahoga junto al pozo,
sobre el muro que crece entre dos calles,
deja tu mirar de carbones consumidos.
Tu perfil de mujer.  Deja tu aire.
Ya lo he dicho todo.  Ahora: mírame...

"INES, Tú eres la llave..."


PEDRO MARDONES BARRIENTOS
Ninhue, CHILE, 1928.

Volver al índice







ATENCION

Los animales marcan su territorio.

Y algo en nosotros nos obliga a establecer fronteras y construir muros y poner guardias armados vigilando a otros guardias armados de uno a otro lado de una línea que sólo existe en la imaginación de los políticos y en la fantasía de los mapas.

¿Qué árbol de la selva nos pertenece?; ¿qué grano de arena de los desiertos del sur es nuestro?; ¿cuál gota del Titicaca es más peruana? y ¿hasta dónde el Amazonas se emociona con los colores de nuestra bandera?

No nos engañemos, la ilusión de la patria sólo ha servido para justificar guerras y atropellos. Un pueblo no es un montón de marcas en el suelo, es una comunidad de intereses y de valores. Un pueblo se reconoce por su cultura, por su historia, por su forma de interpretar el mundo y la existencia. No nos engañemos...

América no es el mapa que nos enseñaron, lleno de trazos arbitrarios y de colores que marcan trasnochados patriotismos. América es la fusión de muchas razas, es la síntesis de un viejo desarrollo que no se detiene. Somos una unidad social y cultural, no importa lo que digan los que mandan, ellos querrán tacharnos de traidores.

Ellos quisieran vernos separados.

Ellos quisieran callar nuestras canciones...


Volver al índice






CHILE, UN PAÍS DE POESÍA

EN el itinerario de sus meridianos atravesando el desierto áspero y metálico, desde más allá del trópico de capricornio por los espacios transversales con ríos y valles interiores, para detenerse en Santiago, la ciudad capital, y en VALPARAISO, puerto mayor de nuestra geografía, el viajero no estará solo en este peregrinaje que lo conduce hacia los viñedos y grandes bosques, lagos y archipiélagos hasta tocar la Cruz del Sur en la nieve antártica.
A derecha e izquierda de angosto territorio le acompañarán infatigablemente, deleitando su pupila, la cordillera andina con la sinfonía ígnea de sus volcanes y el mar de CHILE, llamado pacífico, con la abundante riqueza ictiológica que lo caracteriza y el concierto infinito de sus mareas y temporales.
ESTE país de poesía no es sólo paisaje, por sobre todo es el hombre y la mujer con sus angustias y alegrías, sus dolores y sus sueños, los amaneceres y crepúsculos del cuerpo y el espíritu. Una tierra fecunda para la semilla del verso y florida comarca de paz y belleza, donde hombres y mujeres con pasión de orfebre o artesano trabajan cincelando la palabra para entregarla generosamente a sus hermanos de América y del mundo.
ESTA breve muestra de la poesía chilena actual no obedece a tendencias, generaciones u otros parámetros establecidos, sólo intenta dar a conocer algunas voces de las diferentes regiones (imposible incluirlas todas) en un itinerario lírico de norte a sur del país.
CON la libertad que me concede el editor omito las grandes figuras de Huidobro, Mistral, de Rokha, Neruda, Prado, Valle, Parra Rojas, etc. y los Premios Nacionales de Literatura, que requieren de una publicación particular acorde a sus méritos e incluyo poetas de la V Región de Valparaíso, sede de la Casa del Poeta Chileno-Peruano.

VILLA Alemana,"Capital de la Poesía", junio 1996.

PEDRO MARDONES BARRIENTOS
Presidente de la Casa del Poeta Chileno-Peruano


Volver al índice






DAVID VALJALO (Iquique, 1924)

Poeta, autor teatral, ensayista, antólogo, crítico literario.
Títulos de poesía: Los momentos sin número, 1948; Trece poemas, 1966; Elegía al aniversario del Universo, El otro fuego, y Poemas de la Resistencia, 1985; Canción de Marcela (ensayo), 1989.
Antologías: A través del soneto (antología de poesía chilena), madrid, 1988; Veinticuatro poetas chilenos, Santiago, 1994 (ambas con Antonio Campaña).

EL POETA ASESINADO

Primeramente me quitaron todo
lo que llevaba puesto o no tenía.
Con bisturí, con rabia, con manía,
me arrancaron mi otoño y hasta el modo
de caminar que tengo.  En un recodo
de un camino cualquiera mi agonía.


No contento con eso, alguien reía
y me arrojaron junto al blando lodo.


El otoño me busca enloquecido.
La luna lame ya mi cuerpo inerte.
Mi andar se me ha quedado suspendido.


Yo nunca me he quejado de mi suerte.
Al matarme, benévolos han sido:
me han encontrado mi extraviada muerte.

Volver al índice






JULIO PIÑONES LIZAMA (Antofagasta, 1946)

Doctor en Literatura Hispanoamericana (Universidad Complutense, Madrid, 1990). Profesor de Teoría y Estética Literaria en la Universidad de La Serena.
Autor de los Poemarios: Andadura y Poemares, 1991, y Pecados cordiales, 1994.
Poeta, docente y ensayista. Su poesía ha sido publicada en Alemania, Méjico y Cuba, y recibido premios de la Municipalidad de Santiago y la Sociedad de Escritores de Chile.

ESTA NOITI, EU QUERIA QUE O MUNDO ACABASSI

Había, así, llagado hasta la tua casa,
Ragatzza, yo no sé como he podido,
Cuánta nieve hay in nostro cuore,
Qué dolor, en la tua porta;
Nada, nada, niente queda en tu casa, nada;
		  Nada.

Mi mocosita, si supieras, que aún dentro del mío cuore,
Conservo aquel amore que tuve per te;
Mocosita mía, si supieras que nunca teolvidado,
Aguantando, aguantao, no más, vos sabés:
Los criminales seguirán orondos por las calles
Los cómplices perdonándose, unos a otros;
Los ladrones, siendo respetados,
Enfundados, siempre, en su muy seria seriedad;
Los que puedan consumir, seguirán consumiendo:
Los hace hermanos, casi de sangre:
"Tutto va bene", se palmotean las espaldas,
Entre sí, los delincuentes, por eso, vos sabés:
Esta noite eu quissiera que o mundo acabassi,
E pauún inferno mayor, il Señor me mandassi
para pagar, al menos, los mecados meus.

Volver al índice






OMAR MONROY LOPEZ (Barquito, 1959)

Maestro, ensayista, cuentista e investigador histórico. Fundador y ex Presidente del Círculo Literario "Erasmo Bernales Gaete". Autor de Un poema muerto en el desierto, poemas, 1991 y los ensayos Chañaral y su geografía, 1991, y Diego de Almeida, el cateador del desierto, 1992. Sus poemas se han publicado en Geografía poética de Chile, 1992, en Inglaterra y en Parnaso de Poetas del Mundo, India, 1994.
Escribe en los diarios "Atacama" de Copiapó y "El Día" de La Serena.

TRISTEZA DE TARDE

Ayer llevé a pasear mis ojos por el muelle
y vi un cardumen de niños sentados en los maderos.

Con sus ojitos de hambre tiraban lienzas
en los espejos azulados del Océano Pacífico.

De pronto, uno, dos, tres plateados pejerreyes
salieron bailando en el retornelo de sus anzuelos.

La bahía se convirtió en un plato sabroso de comida
en sus ojitos esperanzados de pescados fritos.

Ayer el horizonte se engulló tristemente
una radiante manzana a la hora del crepúsculo.


ASUNTO SECRETO

Inauguré tu cuerpo
con un ramo de besos.

Se ruborizó el silencio
con los besos aquellos.

La noche fue cómplice
del íntimo galope
que guardamos en secreto.

Volver al índice






VICTORIA SFEIR GIACAMAN (La Serena, 1950)

Poetisa, maestra y Asistente Social.
Obras poéticas: Son testigos los cedros, 1987 y Versos de razón y sueño, 1991. Incluida en antologías regionales, publicada en revistas y diarios nacionales y extranjeros.

ESTA MUJER

Esta mujer no llora.
Va siguiendo un camino.
Una estrella invisible
guía su corazón.


GESTO DE UNAS MANOS

Me he negado a dormir en las horas calladas...
he querido volar con las alas heridas,
en mi vida he buscado apacibles auroras,
mas no tienen presente ni tendrán mañana.

Tú conoces el gesto de mis débiles manos
que no quieren morir de dolor al no verte.
Siempre amé promesas de vida
y la llama perenne que encendía mis sueños.

¡Tú conoces el gesto de mis débiles manos!

He bajado al abismo.
He tocado la altura infinita.
He sangrado y crecido en la cruel soledad.

Ya no tengo temor a enfrentar el mañana.

Volver al índice






AZUCENA CABALLERO HERRERA (San Felipe, 1933)

Poetisa, autora de Inconclusos itinerarios, 1987 y Equívoco silencio, 1994. Directora del Taller Literario "Letras 94". Su poesía está incluida en antologías nacionales y también en la publicación "El Gorrión de América", Guatemala.
Directora de la Fundación "Hermanos Arabena Williams".

TATUAJE

Un vuelo misterioso
de apagadas luciérnagas
me sentencia
a extender mis manos
tatuadas
con signos de silencio.


MI PADRE

Vivió todas las estaciones
permanentemente
ensombrecido.

De sus manos
cayó el dolor
acumulado en la calle.

La sonrisa de la Paz
lo condujo
a la geografía horizontal.


OSCURO TRANSITO

Siguiendo al sol
atravesé milenios de silencio.

Ciega me extravié
en la edad
de los recuerdos olvidados.

Volver al índice






PABLO CASSI ESTAY (Putaendo, 1951)

Poeta, novelista, ensayista.
Su poesía ha recibido distinciones nacionales y extranjeras. Autor de Surco y presencia, 1977; Para un peregrino distante, 1979; Cuando se aproximan los sábados y otros cuentos, 1981; Intimo desorden, 1984; secreta convicción, 1986; Poemas para un niño con sonrisa de primavera, 1987; Tu prójimo inevitable, 1989; etc.

TU PROJIMO INEVITABLE

Acabó tu indiferencia.
Terminaste amándome sin remedio,
aterrizando en mi corazón.

Guárdate intacta hasta la noche.


NO TODOS SEREMOS HUESPEDES

En la Casa del Padre
no se vende terrenos urbanizados
para construir poblaciones,
condominios
ni lujosos hoteles.

No se permutan
sitios eriazos
a orillas de la playa
donde se asoleen
mujeres desnudas.

En la Casa del Padre
no todos seremos huéspedes.

Volver al índice






ANA MARIA JULIO (Artificio, La Calera, 1956)

Poetisa premiada en Chile y el extranjero: Uruguay, Argentina. Autora de Añil, 1987 y Tiempo de pájaros, 1991. Socia fundadora y secretaria de la Gran Fraternidad de Escritores y Artistas de la Costa, Valparaíso.

DE NADA ME ARREPIENTO

Si he de partir mañana
de nada me arrepiento,
todo mi espacio al fin
se llenó con tus besos,
en tus manos el sol
dibujó muchas flores,
casa, trigal y vino,
paloma, libro, verso.

Nunca tuvo más brillo
la luna en el invierno.
Si he de partir mañana
tú nunca estarás lejos.

En mi casa, la niebla
vestirá los espejos
y hará un muro de luz
con todos nuestros sueños,
yo volveré a buscar
en mi rostro perdido
que huella que dejó
en mi boca tu beso.
Si he de partir mañana
de nada me arrepiento.


EQUINOCCION DE PRIMAVERA

Mi infancia y tú
son el estanque,
donde mi corazón se va poblando
de pájaros y trigo,
de amaneceres blancos.

Volver al índice






SILVIA LOPEZ ROBLEDO (Quintero, 1942)

Poetisa y profesora de ballet. Presidenta del Centro Artístico-Cultural de Quintero. Autora de Desde mí misma, 1989; Catarsis, 1991 y Detrás del velo, 1996.

MUSA ARGENTE

¡Cuidado!
que se aleja
por la ruta
de la luna llena.
Sus ropajes
de sombras nocturnales
transparentan
su lánguida silueta.
Cuelgan hebras argentes
de sus dedos
ya ha estallado de luz
su cabellera.
No la toques.
No la turbes.
No la llames.
Un haz de luz
la ciega
y si vuelve sus ojos
a los tuyos
te mutará
en... poeta.


VERBO

El mundo me acalló,
con sus voces,
por eso dejé
que hablara mi alma.

Volver al índice






XIMENA ADRIASOLA (Santiago, 1930)

Poetisa y narradora. Editora de dos antologías de poesía y narración del PEN CLUB. Es coautora con maría Urzúa de la antología La mujer en la poesía chilena, 1963.
Obras poéticas: Amarillo, 1956; El tiempo retenido, 1957; El tiempo se reúne, 1958; Cuatro voces, 1988; Gato encerrado, 1990.
Como narradora: Un pez en la Portada, cuentos 1960 y La Mazorca.

PARA SER FELIZ BASTA UNA HOJA

Me seduce aquel escarabajo que camina
Tranquilamente
No piensa no habla ni escucha
Pero oye y puede cantar anunciando
Cosas trascendentes para él
Como el paso de la luz a las sombras
O la secreción melancólica de ciertos árboles
Que empañan el cielo
Cuando la primavera nos permite esperar
Los ciclos de la voluptuosidad
Y el escarabajo es el más feliz de los mortales
Debajo de una hoja
Una sola hoja.


PARAISO DE LEYENDAS

Adán
culpó a Eva
Eva a la serpiente
la serpiente
se quedó callada
y Eva fue culpada
por los siglos de creyentes
en serpientes.

Volver al índice






ANTONIO CAMPAÑA (Santiago, 1922)

Poeta, ensayista, crítico literario, antólogo, traducido al inglés y al francés.
Libros de poesía: La cima ardiendo, 1952 (Premio Municipal de Santiago); El Infierno del Paraíso, 1957 (Premio PEN CLUB); El Regresado, 1966 (Premio Sociedad Bolivariana de Venezuela); Concierto austral, 1967; La primavera junta, 1974; En tela de juicio y Cortejo terrestre, 1986; Cuarteto de cuerdas, 1988; Conjuros del mar, 1992, etc.

VOLVERE A LA LLUVIA

Me iré en secreto, yo también he aprendido a mentir,
me iré cuando del vacío baje la antigua telaraña,
volveré a la lluvia, a la hierba, al olor de los pinos,
volveré a ser el hombre sin años de paso por el templo,

	el hombre que no entra ni sale de la vida en vano,
sujeto por rollos de lombrices enredadas en la noche.
Iré a las simas para subir mi lámpara hasta el ara,
soy el que vuelve del pasado para cenar con el mar,

	el del viejo temor que achica la esperanza de la vida
y sabe que el tiempo espera a las puertas de la ciudad
y también que el tiempo soy yo que he cruzado el origen,

	ese nido que perece por llegar a la tierra.
Vendrán las dichas a socorrer el largo camino,
pero la primavera sólo escribe desde larga distancia.

	Ya no sé adónde iré guiado por el caracol de la noche,
pero sé que nada existe aislado en la naturaleza.

Volver al índice






JUAN ANTONIO MASSONE DEL CAMPO (Santiago, 1950)

Poeta, ensayista y docente.
Autor de los poemarios: Nos poblamos de muertos en el tiempo, 1976; Alguien hablará por mi silencio, 1978; Las horas en el tiempo, 1979; Las siete palabras, 1987; Poemas del amor joven, 1989; En voz alta, 1993 y A raíz de estar despierto, 1995.
Ensayos: Fray Luis de León y Francisco de Quevedo, antología y estudio, 1981 y César Vallejo: así es la vida, tal como es la vida, antología y estudio, 1982.

HASTA MUY PRONTO

No estoy aquí para apropiarme
de la luna o del zorzal en vuelo
que cruza patios y luego pliega
sus alas y regresa y hasta luego.
Tampoco me pusieron en la tierra
para olvidar la brisa o el desierto.
El día es tan natural como un secreto
que espera al otro lado de las puertas.
Y sin embargo, la calle me desprecia
como alguien maldiciendo o propalando
su nada de fragor bajo los párpados.
Yo vine aquí para aplacar la nada.
Abro los brazos y digo el nombre tuyo.
Hasta pronto, nada más, hasta muy pronto.


TELEGRAMA

Hoy es tu cumpleaños.
Lo inolvidable es una
emoción que va conmigo.
Alguna vez te quise.
Hoy es sólo tu cumpleaños.

Volver al índice






LUCIA AGUIRRE DEL REAL (Santa Cruz, 1922)

Ha sido incluidas en Poetas de la Sexta Región, Poetas Sudamericanos y Poetisas de las Américas, 1960.
Ha publicado: Peregrinaje, 1949; El rosal sorprendido y De mi corazón al tuyo, 1986; Santa Cruz, muchos caminos, 1987 y Lanza de sombra, 1992. Con otros autores Presencia de San Fernando, 1990. Premio Regional de Literatura 1991.

VOY A VESTIRME HOY DIA DE DOMINGO

Voy a vestirme hoy día de domingo
con falda estrecha y tacones altos,
una blusa oscura que realce
un poco el rostro que se ve muy pálido.

¡Quiero olvidar el descansar sin sueño!
Pretenderé una sonrisa entre mis labios
y cuando me pare frente del espejo
me he de mirar radiante como antaño.

¡Voy a salir con un ropaje nuevo!
desde la celda oscura de mi cuarto
al cual entré porque yo quise hacerlo
huyendo de un dolor imaginario...

¡Me vestiré como antes de domingo!
Vestido de color, peinado alto,
carmín en las mejillas y sonrisas
y me iré por mi pueblo canturreando.

Volver al índice






JOSE VARGAS BADILLA (Codegua, 1918)

Poeta y comentarista literario, de vasta trayectoria artística y cultural en su región. Miembro de la Sociedad de escritores de Chile, fundador y ex Presidente del Grupo de Poesía "Colchagua".
Ha publicado los poemarios: Sangre otoñal, 1984; Vecindario de estrellas, 1986; Presencia de San Fernando, 1989 (compartido) y Por tierras del Romance, 1994.
En prosa la biografía de El pintor Valenzuela Llanos, en 1992.

CUANDO YO TE CONOCI

Cuando yo te conocí
ibas vestida de blanco.
Blanco el color de tu rostro
y de azahares tus manos.
Eran de miel tus cabellos
y de púrpura tus labios,
y en tus pupilas bailaban
las mariposas del campo.
Cuando yo te conocí,
la tarde se iba apagando
y la orquesta de los grillos
daba comienzo a sus cantos.
Era Domingo, recuerdo
cuando estuviste a mi lado,
y era tu cuerpo de mimbre
una brazada de nardos.
¡Cómo jugaba la brisa
en el marfil de tus brazos!
Cuando yo te conocí
ibas vestida de blanco.

Volver al índice






EMMA JAUCH (Constitución, 1915)

Profesora de Estado en Artes Plásticas, pintora y poetisa.
Autora de: Los Hermanos Versos, 1968; Noticias de Rapa-Nui, 1975; Los pies en la tierra, 1978; Nacido en el Maule (ensayo), 1983; Del abundante mundo, 1981; Tratado de avestruz, 1987; De cernícalos y otras plumas (prosa), 1992; Maulina, antología, 1993; De remembranzas y olvidanzas (prosa), 1994.
Miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua, en Linares.
Premio de Arte I. Municipalidad de Linares, 1990. Hija ilustre de Empedrado, 1993 y Ciudadana Ilustre de Constitución, 1994.

LA COSECHA

Tuvimos un amigo que se llamaba Andrés,
y su amistad se afirma
prolongada
al fondo de mi huerto
en dos altas higueras,
sombra fragante para su recuerdo.
Tuvimos un amigo que se llamaba Andrés,
y por más que me esfuerzo
no atino con su rostro
por conseguir su risa,
sus ojos se me escapan
por asir en los aires sus manos extendidas.

Tuvimos un amigo, y me duele nombrarlo.
Corazón de cigarra,
enamorado
del buen cantar, las flores y la vida,
guitarra destrozada,
vaso volcado justo al mediodía.

Tuvimos un amigo, y no voy a llorarlo.
Yo lo convoco
viva presencia en medio del verano,
y el nombre de Andrés Suazo voy diciendo
mientras corto
los frutos más hermosos de mi huerto.

Volver al índice






GABRIEL RODRIGUEZ BUSTOS (Talca, 1951)

Poeta de grandes inquietudes sociales y cristianas. Director de talleres literarios, ex Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, filial Talca. Autor de cuento, novela, reflexiones. Ha editado: Entre nosotros... mañana, 1983; Al final del Arcoiris (novela breve), 1984; Señales de vida, 1988; Hijos de la lluvia, 1989; Palabras para nacer y Pasajeros de la lluvia, 1990.

DECLARACION

Todo comenzó en el mar...
el amor creció en el fondo de las aguas...
en la tierra crecieron flores y árboles frutales...
los primeros anfibios gustaban de colocar su
panza vuelta al sol...
los antepasados de todas las especies eran
los dueños del planeta...
hasta que un extraño habitante erigió su
residencia entre las cavernas...
entonces todo fue posible...
la canción y la alegría...
la destrucción y la muerte...

Así nació la Poesía.
Para proclamar la Esperanza.

Creo en el milagro de ser Hombre.
Creo en sus sueños, en sus ideales, en sus anhelos.
Y sueño con el Hombre Hermano
con el Hombre Amigo
con el Hombre Bueno
que todos llevamos dentro.

Volver al índice






AMANDA FULLER B. (Chillán, 1945)

Funcionaria de la facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Santiago. premio Municipal de Arte y Literatura de Chillán. Miembro del Grupo Literario "Ñuble" (Chillán), del Grupo "Fuego de la Poesía" y de la Sociedad de Escritores de Chile. Miembro Correspondiente de la Asociación Prometeo de la Poesía de Madrid y Presidenta del Capítulo Santiago de Chile, de la Asociación Iberoamericana de la Poesía.
Autora de los poemarios: Rumor, 1971; Hasta cerrar la sombra, 1985; Palabras de greda, 1988; Lumbre de aguas, 1989; Tiempo de aromos, 1993.
También de la compilación histórica Huella y presencia, de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, 1992 y la antología de escritores chillanejos Presencia literaria, 1985, en coautoría con Eugenio García-Díaz.

LECCION SIMPLE

No aprendas de mí otra cosa
que esta inmensa gratitud de vivir.
Las experiencias son de cada cual
equivocarse, renunciar, templar.
Ser vertiente desde adentro.
El bosque siendo verde
se desdibuja al sol de la mañana
del medio día o del ocaso.
La existencia toda está plena
de colores.  Tú la vistes
el entorno roza apenas
la superficie.  Mantén erguido
el mástil de la voluntad.
Aprende del ave cautiva
en batalla permanente
hacia su libertad.
Escucha el violín secreto.
Desata colmenares en la hondonada.

Es tiempo de aromos.


SINTESIS

Si el día fluye sin sentido
la noche colme tus manos
de todas mis espigas.

Volver al índice






MARGARITA KURT FONSECA (Concepción, 1937)

Actual Presidenta de la Sociedad de Escritores de Chile, filial Concepción. Poetisa, autora de: Acusaciones, y El espejo vacío, 1983; Un poema, un día, 1984; La puerta entornada, 1985; Palabra sobre palabra, 1987; Paseos por el tablero de tanguedia, 1989 y Será llamada Varona, 1991.

NADIE QUIERE EL HILO AZUL DE LA EXISTENCIA

Para mi madre

¿Quién sostiene el hilo azul de la existencia?
Mujer compañera, hermana, amiga, varona bíblica,
no pensarás en dormirte verticalmente
si la semilla está inmadura en las espigas,
cuando el sol se alimenta de tu piel suavemente fértil
y el palpitar de la sangre despierta esa rebeldía
de oxígeno en la magia de génesis y apocalipsis.
Puedes tenderte sin ojos bajo el árbol desnudo, pero
no puedes creer que ya te has muerto,
la muerte no ronda en cuatro actos olvidados.
Inunda el alma con exilio torrencialmente, tu espalda
la viga maestra del fuego sacro,
prohibido soñar con un vuelo inconcluso.  Prohibido.
Tu mano es un clavel heredado surgiendo guerrero
después del invierno, de todos los invierno y el sol
que al medio día entrelaza ternura pequeña.
mejor enseña a suavizar el viento más rudo, el misterioso
que hará polvo las espesas murallas de adobe,
tu mano, su mano, todas.
Teje en este anochecer la escalera más alta
que guarde orgullosa la sombra tutelar y proteja
el vuelo que nacerá en cualquier mañana.
Pachamama o mamadre,
la oreja más infinita de comprensiones y enigmas,
refugio indestructible de fragilidad,
invernadero del origen y el amor florecido,
filósofa de la eternidad un poco anónima y temerosa;
cultiva sin cansancio este pensamiento de aromo libertario,
de paz, de aire encapullado, de farolas, de azafrán.
Mira por fin el horizonte, mujermadre
y acércalo con fuerza sobrehumana.
Nadie quebrará el hilo azul.

Volver al índice






EDMUNDO HERRERA (Renaico, 1929)

Profesor y Técnico Industrial en Artes Gráficas. Ha sido Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, y realizado viajes a países de América y Europa. Obtuvo el Premio Municipal de Santiago con Oscuro Fuego y el Premio "Gabriela Mistral", en 1971. Por su obra La casa del hombre, fue distinguido con el Premio "Alerce" de la S.E.CH. Ha publicado: Cantos de la sombra, 1958; Larga mano para Jean, 1959; Llamada al Libertador, 1960; La casa del hombre, 1964; Oscuro Fuego, 1970; El paraíso de los pájaros, 1971 y Manzanas y ceremonias, 1979.

VALPARAISO NUPCIAL

A Valparaíso, azul manzana de la Vida.

Valparaíso nupcial, rincón de la ternura, recodo
del crepúsculo, cofradía de constelaciones; anillo de agua
ofreces al viajero, luz y sombra de la vida, panal 
y Rosa de los Vientos, magnético y sonámbulo.
Ebrias callejuelas te cruzan de relámpagos la cintura,
patria de mi abuela, refugio de mi madre, bandera
de mi infancia; Valparaíso civil de madrugada, acorralado
por fraternales cántaros y rojos vinos peligrosos; por ahí
caminan mis hermanos Carlos Hermosilla, Pedro Luna, Ginés
Contreras, Praxíteles Vásquez, Manuel Astica, Cameron, Fuentealba,
mi compadre Polo con naipes y briscas bullangueras;
arriba vive la mamy Luisa, gaviotas errantes, peregrinas
abejas, hembras veloces, cercadas a pique en los acantilados
del humo.  Valparaíso: quien dijo que la vida tiene una puerta,
centinela alegórico, Valparaíso, sin vuelta.  Por cerro Florida,
Ramaditas, Mariposas, Plaza Echaurren, el Mercado,
subida Condell, Barón, buscamos estaciones donde apagar gargantas.
Valparaíso, tu sol emborracha y te ofrezco mi guitarra
vagabunda, mis pájaros marinos: recojo tu gitana sonrisa,
el Bar Roland a medianoche.  Valparaíso de piel dorada
y luminosa, lámpara secreta de cómplices claroscuros,
tu primavera azul persigue mi navío perdido en la niebla.

Volver al índice






EUGENIO GARCIA-DIAZ (Carahue, 1930)

Poeta infatigable, gran promotor cultural. Más de veinte poemarios desde la publicación en 1948 de Una ciudadela bajo la luna, ha ubicado su nombre entre las más destacadas voces de la poesía chilena. Fundador del Instituto de Extensión Cultural del Banco del Estado; Director de la revista "OCCIDENTE"; columnista de revistas y diarios.
Actual Vicepresidente del Grupo "Fuego de la Poesía" (Santiago) y Director de la Colección "La Posada de la Poesía", que ya suma más de veinte títulos.

JAZMINES DE SAN FELIPE

Cuando esos ojos me miraron
era un día de jazmines blancos
y la brisa traía música
en su fina flauta de bambú.

Dulce niña, verdes son tus ojos
y por la plaza de San Felipe,
arrullando hermosas melodías
vuelve a pasar tu alegre voz.

Asombrada tu tierna mirada
atisba la azul tarde rural
desde el redondel de seda
de un bordado abanico español.

Desde aquel tiempo te recuerdo
y pregonan tu amado nombre
el arpa sonora de la fuente
y las campana últimas del día.

Volver al índice






MARINO MUÑOZ LAGOS (Mulchén, 1925)

Profesor, poeta, crítico literario, cronista. Gran promotor de la cultura, ex Presidente de la Sociedad de Escritores de Magallanes.
Autor de: Un hombre asoma por el rocío, 1949; El solar inefable, 1953; Dos cantos, 1955; Los rostros de la lluvia, 1970 (Premio Municipal de Santiago); Entre diosas y nostalgias, 1981; Ocho poemas meridionales, 1982 y Antología al ras del sueño, 1992. Ha publicado, además, Crónicas del diario soñar, 1987 y Crónicas de sur a norte, 1992.

NUESTRAS MANOS

Madre mía,
de tu mano suave y cautivante
anduve desde niño
por los caminos de la tierra:
atravesé los pueblos más pequeños,
las ciudades, algunos países,
el mar y la nieve,
la soledad y la tristeza,
el amor y el olvido.

Sin soltarme jamás,
tiernamente,
por el sol y la sombra.

Presente en mis palabras
te recuerdo
como esa mañana del ayer
y el rocío.

Vaso de leche
allá en la infancia pura;
vaso de vino
en los años que restan.

Mano tuya en la mía:
paloma de mi canto.

Volver al índice






DELIA DOMINGUEZ (Osorno, 1931)

Estudios en Osorno y Santiago. Abandonó la Escuela de Leyes para dedicarse a la literatura. Ha sido Directora de la Sociedad de Escritores de Chile y redactora de la revista "Paula". Profesora honoraria del Saint Thomas College de Osorno y Miembro de la Academia Chilena de la Lengua.
Títulos de poesía: Simbólico retorno, 1955; de la tierra nace el canto, 1958; Obertura siglo XX, 1961; Parlamentos del hombre claro, 1963; El sol mira hacia atrás, 1977; Pido que vuelva mi ángel, 1992 y La gallina castellana y otros huevos, 1995.

PIDO QUE VUELVA MI ANGEL

En nombre de todo lo perdido
de los cometas que nunca más volvieron
a señalar caminos con sus colas de fuego
porque la muerte se paseó en puntillas
desde el pecho de una mujer que pudo amarnos:
pido que vuelva mi ángel.
Por la maleza que cubrió los patios
donde se hundió la luz como canción de cuna
y nuestra soledad fue canto de lechuzas
en el retumbadero de la noria:
pido que vuelva mi ángel.
Por las estufas apagadas en las cocinas del sur
donde los paños bordados en punto de cruz
conservan la lengua de Goethe
en estrictas sentencias que todos olvidaron:
pido que vuelva mi ángel.
Por las manos del hombre
que cargaban antiguas escopetas de caza
y tendían cueros de venados sobre las camas frías
en los dormitorios mojados del invierno:
pido que vuelva mi ángel.
Por lo que compartieron nuestra cena,
y probaron el pan y la sopa de la felicidad
cuando aún ninguna muerte
tomaba asiento a nuestro lado
y creíamos ser los héroes de una juventud eterna:
pido que vuelva mi ángel.
Por el amor, en fin, por el olvido
y lo que fue verdad en el entierro de los sueños,
por ti y por mí, temblando de esta maldita soledad,
visibles desde lejos en el paraíso terrenal:
pido que vuelva mi ángel.

Volver al índice






MARIO CONTRERAS VEGA (Coyhaique, 1947)

Poeta autor de: Entre aves y pájaros, 1981; Palabras para los días venideros, 1984 y La gallina ciega y otros poemas, 1992.

SOPLA EL VIENTO POR LAS CALLES

Sopla el viento por las calles:
Sólo nosotros estamos sin sentirlo
con nuestras manos sin palpar su rostro
su voz oscura luego desatada.
Sopla el viento, solo, por las calles.
El trigo vuela y agacha la cabeza
los árboles susurran noticias y los trenes
más veloces lo avientan por la tierra.
Sólo nosotros
ocultos en los locos subterráneos
dejamos pasar su rostro sin hablarle.


OFICIO

Escribo desde el lugar mismo del hecho.
Sin pensar en nada sino en tu voz que me acompaña
y que conduce
mi atrevida mano por la página en blanco.

Y es diciembre.

Afuera en tanto el viento se pasea en círculos
furioso porque nadie se asoma a la ventana
y lo saluda.
Afuera, en tanto.

Y yo escribiendo y soñando con tu voz silenciosa
con el amor que espera en la ciudad prohibida.

Volver al índice






SILVESTRE FUGELLIE MULCAHY (Punta Arenas, 1923)

Poeta, narrador, cronista, autor de la obras poéticas: Solana del viento, 1967; Imágenes íntimas, 1974; Sinfonía en alba mayor, 1976; Los muros del silencio, 1984. Los relatos Faunaficción, 1980 y El silencio del indio, 1989; más Las cuitas de Booz, relatos jocoserios, 1994; y la obra teatral breve La tragedia de Olca o la matanza de Ona, 1994. 50 años de comunidad petrolera, monografía en homenaje al cincuentenario del descubrimiento del petróleo en Magallanes, 1955.
Ex funcionario de ENAP y Académico Correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua.

LLUVIA EN LA CASONA

Acaeció en una tarde fría
de algún lejano otoño.
Del tejado, las láminas cincadas
deslizaban en hileras corrugadas
sus hilillos transparentes
por canaletas y cumbreras.
En la faz del cielorraso
asomaban algunas débiles goteras
que rozaban las paredes lúbricas
y marcaban en el rugoso empapelado
varias grietas zigzagueantes
de su agua nominal, de su vieja agua.
En el liviano y rápido escurrir
las precipitaciones exteriores
formaban goterones por canales
y atanores, y en algún tramo afluente
sonaba su música líquida y antigua.
Tras la celosía, el cielo oscuro,
de fino y plúmbeo sayal,
pespuntaba sus aceradas agujas
como si cocieran la húmeda vereda.
Briosos golpes asestaba el chaparrón
sobre las ventanas vítreas
y en la puerta heráldica maciza.

Y sólo era lluvia intempestiva,
pasajera y condensada,
que tañía su arpa etérea
sobre la techedumbre de hojalata
y que calaba, fuera y dentro,
el triste corazón de la casona.

Volver al índice